...subí la cuesta, la maldita cuesta que ya estaba harta de subir una y otra vez. ¿Por qué el mundo no podía ser plano? Al menos un poco...y quizá menos gris.
Esa era otra cuestión. Vi con preocupación que el cielo estaba repleto de nubes. A mi derecha la niebla sobre el mar comenzaba a aumentar notablemente, por no hablar de la humedad que se pegaba a mí, como un fantasma que, con sus fríos dedos, quería impedir que siguiera caminando...
Aceleré el paso. Tenía que llegar antes de que se pusiera a llover. No es que el camino fuera largo, pero era lo suficientemente largo como para acabar mojada de los pies a la cabeza en caso de que hubiera un diluvio.
Llegué junto a un cartel publicitario enorme en el que posaba una modelo con ropa bastante ligera ("¡¿cómo no tiene frío?!) y colores medianamente vivos. Reconocí que la belleza de esa mujer era tan natural como la vegetación que tenía detrás y que le servía como fondo decorativo. Debajo,en letras rojas se leía: "ya es primavera"
"Pues vaya primavera" pensé "si de aquí a una semana no mejora el tiempo la estación florida se llamará estación aguada..."
Retomé mi camino sin más. Tenía cosas mejores que hacer que estar mirando carteles publicitarios por la calle en un día de lluvia.
1 comentario:
Pos no te creas...ya es primavera...si lo dice el corte ingles va a misa...no obstante, pa mi hasta que no se cambia la hora y veo que las tardes son laaaargas y puedo salir a patinar o montar en bici por el paseo marítimo no llega la primavera...y prepárense, porque este verano viene fuerte ;)
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