JUEVES, 23 DE ABRIL, 2009-CLASE DE BAILE, 21:00 PM...
(Llego tarde. Para variar. Bueno, para ser exactos, llevaba tiempo sin llegar tan tarde. Me cambio en el baño. Después de interrumpir tres clases, G y yo nos enteramos de que mi clase es arriba. ¡Vaya tostón! Subimos rápidamente las escaleras. Las chicas ya hicieron calentamientos e incluso abdominales. Me incorporo, por lo tanto, a los estiramientos. Después de estar a punto de morirme de dolor ¡y de llegar al suelo! haciendo spagart, recogemos las colchonetas y comenzamos con las diagonales. Profesora Y pone una canción de Mary J. Blige y nos muestra pasos nuevos, una mezcla de ballet y baile moderno. La reacción de la clase ante el nuevo ejercicio no es muy variada: ojos en blanco, quejas y suspiros. También para variar. Tras varias preguntas e intentos la cosa no va nada mal. Profesora Y añade unos pasos con las piernas que hacemos siempre y que todo el mundo conoce.)
Profe Y: Ahora sin mí y de dos en dos.
(La clase obedece. Todos salen de dos en dos y luego hacen los pasos ya conocidos al final. Realmente no está nada mal. El clima se anima notablemente y ya se empiezan a oír los primeros chistes y comentarios.)
Profe Y: Bien, chicos. Ahora haced lo mismo pero sin piernas.
(Todos entendimos. A pesar de eso, se oye una voz desde el fondo de la clase. Es la de Z.)
Z: (haciéndose la incrédula) ¡¿Sin piernas?!
(Risas.)
lunes, 27 de abril de 2009
martes, 14 de abril de 2009
Anécdotas de Semana Santa...
MARTES, 7 DE ABRIL, COMIDA FAMILIAR, 1:00 PM...
(Toda la familia está reunida en las mesas del restaurante italiano. Estoy sentada entre G y su hermano R, que ya lleva 10 minutos cortando su filete de ternera, concentrado. G y yo parlamentamos el tema de la comida...)
G: (a mí) ¿Qué prefieres, lasagna o filete de ternera?
Yo: mejor el filete de ternera. La lasagna no me sienta muy bien.
(Después de un tiempo aparece la camarera con la lasagna y sin filete de ternera. R sigue intentando cortar el mismo trozo de carne de antes, ahora con más insistencia.)
G: mira, cariño, que aún no trajeron tu plato, ¿no prefieres la lasagna? ¡No quiero que te mueras de hambre!
Yo: no, gracias. No te preocupes, yo no la palmo tan rápido. Prefiero esperar un poco a tomarme ahora la lasagna y que luego me sienta mal.
G: está bien...
R: (cortando todavía el trozo de carne, enfurecido) ¡¡¡Dios, esta vaca murió de un ataque de nervios!!!
G: (dirigiéndose a mí con una sonrisa) ¿De verdad quieres el filete de ternera?
SÁBADO, 11 DE ABRIL, DESAYUNO, 9:45 AM...
(Ya es nuestro último día en el Hotel Luar en Algarve. G y yo estamos desayunando tranquilamente nuestro desayuno estándar: él disfruta, como no, de huevo revuelto con bacon y yo de mi cola cao. La enorme sala está repleta de huéspedes ingleses, alemanes e incluso españoles, que se pelean por sus desayunos en el buffet.)
Yo: (a G) ¡Qué bien lo pasé! Todos los días en la playa...ayer en la piscina, jejeje...y anoche me reí muchísimo con la risa tan contagiosa que tiene la harpista de la orquesta.
G: sí, pero yo moriría de vergüenza si estuviera con ella y le daba la risa. ¡Sería horrible!
(En ese preciso instante se oye la inconfundible y famosa risa estridente de la no menos famosa harpista. Dos tercios de los ocupantes de la sala dejan de hacer lo que están haciendo y giran sus cabezas hacia el lugar del que se oye la risa. El tercio restante, es decir, los componentes de la orquesta&compañía bajan automáticamente las cabezas. Excepto la sección de viento metal que, al igual que la noche anterior, comienza a imitar la risa de la harpista, riendo de forma histérica.)
Yo: (a G) ¿Sabes? Tienes razón. ¡¡¡Qué vergüenza!!!
SÁBADO, 11 DE ABRIL, HORA DE COMER, 1:00 PM...
(Después de 3 horas de viaje en bus, por fin paramos en una estación de servicio. Tras frecuentar los servicios, nos dirigimos hacia el buffet para elegir la comida. Nuestra bandeja ya está llena de bocatas, sandwiches, patatas y demás alimentación sana, de modo que G y yo vamos a la caja a pagar.)
Cajero: (pasa todo por el lector y suma los precios. Luego nos sonríe, orgulloso) Ten sixty.
G: ¿Qué?
Cajero: (insistente) ¡Ten-six-ty!
G: ¿Qué? ¿Dez com sesenta?
Cajero: (sorprendido por que G hable la lengua del país en el que nos encontramos) ¿Eh, fala Portugues? (Sonríe, encantado) ¡Ah,si! Dez com sesenta.
(G paga y nos vamos junto a las mesas)
G: (murmura, cabreado a medias) ¡En mi propio país me tratan como si fuera extranjero!
(Toda la familia está reunida en las mesas del restaurante italiano. Estoy sentada entre G y su hermano R, que ya lleva 10 minutos cortando su filete de ternera, concentrado. G y yo parlamentamos el tema de la comida...)
G: (a mí) ¿Qué prefieres, lasagna o filete de ternera?
Yo: mejor el filete de ternera. La lasagna no me sienta muy bien.
(Después de un tiempo aparece la camarera con la lasagna y sin filete de ternera. R sigue intentando cortar el mismo trozo de carne de antes, ahora con más insistencia.)
G: mira, cariño, que aún no trajeron tu plato, ¿no prefieres la lasagna? ¡No quiero que te mueras de hambre!
Yo: no, gracias. No te preocupes, yo no la palmo tan rápido. Prefiero esperar un poco a tomarme ahora la lasagna y que luego me sienta mal.
G: está bien...
R: (cortando todavía el trozo de carne, enfurecido) ¡¡¡Dios, esta vaca murió de un ataque de nervios!!!
G: (dirigiéndose a mí con una sonrisa) ¿De verdad quieres el filete de ternera?
SÁBADO, 11 DE ABRIL, DESAYUNO, 9:45 AM...
(Ya es nuestro último día en el Hotel Luar en Algarve. G y yo estamos desayunando tranquilamente nuestro desayuno estándar: él disfruta, como no, de huevo revuelto con bacon y yo de mi cola cao. La enorme sala está repleta de huéspedes ingleses, alemanes e incluso españoles, que se pelean por sus desayunos en el buffet.)
Yo: (a G) ¡Qué bien lo pasé! Todos los días en la playa...ayer en la piscina, jejeje...y anoche me reí muchísimo con la risa tan contagiosa que tiene la harpista de la orquesta.
G: sí, pero yo moriría de vergüenza si estuviera con ella y le daba la risa. ¡Sería horrible!
(En ese preciso instante se oye la inconfundible y famosa risa estridente de la no menos famosa harpista. Dos tercios de los ocupantes de la sala dejan de hacer lo que están haciendo y giran sus cabezas hacia el lugar del que se oye la risa. El tercio restante, es decir, los componentes de la orquesta&compañía bajan automáticamente las cabezas. Excepto la sección de viento metal que, al igual que la noche anterior, comienza a imitar la risa de la harpista, riendo de forma histérica.)
Yo: (a G) ¿Sabes? Tienes razón. ¡¡¡Qué vergüenza!!!
SÁBADO, 11 DE ABRIL, HORA DE COMER, 1:00 PM...
(Después de 3 horas de viaje en bus, por fin paramos en una estación de servicio. Tras frecuentar los servicios, nos dirigimos hacia el buffet para elegir la comida. Nuestra bandeja ya está llena de bocatas, sandwiches, patatas y demás alimentación sana, de modo que G y yo vamos a la caja a pagar.)
Cajero: (pasa todo por el lector y suma los precios. Luego nos sonríe, orgulloso) Ten sixty.
G: ¿Qué?
Cajero: (insistente) ¡Ten-six-ty!
G: ¿Qué? ¿Dez com sesenta?
Cajero: (sorprendido por que G hable la lengua del país en el que nos encontramos) ¿Eh, fala Portugues? (Sonríe, encantado) ¡Ah,si! Dez com sesenta.
(G paga y nos vamos junto a las mesas)
G: (murmura, cabreado a medias) ¡En mi propio país me tratan como si fuera extranjero!
viernes, 3 de abril de 2009
Lunes 30 de marzo, clase de baile, 21:00h...
(Tras los calentamientos, los malditos abdominales y los estiramientos, en los cuales casi me pego una leche, llegan por gracia, para unos/as, o por desgracia, para otros/as los saltos.Todo sucede como siempre en todas las clases de baile: saltamos o de uno en uno o de dos en dos. No lo hacemos maravillosamente bien, pero la cosa sale. Evidentemente tampoco faltan aquellos/as que hacen los saltos con la pierna equivocada, pero ya es algo normal. En resumen, todo y todos están como siempre excepto...)
Profe: (señalándome a mí) ¡TÚ! ¿¿Qué te pasa hoy??
Yo: (balbuceando) ¿A mí? (risas)
(La gente vuelve a lo suyo. Una compañera y yo comenzamos a entretenernos curioseando en la puerta que da justo a la clase consiguiente. Desgraciadamente la profesora vecina nos pilla y se acerca a nosotras. Intentamos, bajo lo posible, ya que nos domina la risa floja, cerrar la puerta antes de que llegue. Desesperadamente. La profe ya tiene la mano en la manilla. Mi compañera y yo soltamos la puerta como si fuera venenosa y ponemos cara de inocencia. Con mucha dificultad, ya que cada vez la risa floja nos sacude más.)
Profe vecina: (asoma la cabeza por la puerta) Oye, ¿qué os pasa? Cada vez que paro la música oigo risas de vuestra clase.
(Todos me miran. Siento que soy el centro de la clase. Busco con la mirada un hueco en alguna pared o lo que sea para esconderme dentro. Por fin nuestra vecina vuelve junto a sus alumnos. Se cierra la puerta.)
Profe: (de nuevo a mí) ¡TÚ! ¿¿Qué te pasa hoy?? ¿¿¿Qué has hecho el fin de semana???
Yo: (en parte avergonzada, en parte con la risa floja) ¡Uy! Si supieras...
(RISAS)
Profe: (señalándome a mí) ¡TÚ! ¿¿Qué te pasa hoy??
Yo: (balbuceando) ¿A mí? (risas)
(La gente vuelve a lo suyo. Una compañera y yo comenzamos a entretenernos curioseando en la puerta que da justo a la clase consiguiente. Desgraciadamente la profesora vecina nos pilla y se acerca a nosotras. Intentamos, bajo lo posible, ya que nos domina la risa floja, cerrar la puerta antes de que llegue. Desesperadamente. La profe ya tiene la mano en la manilla. Mi compañera y yo soltamos la puerta como si fuera venenosa y ponemos cara de inocencia. Con mucha dificultad, ya que cada vez la risa floja nos sacude más.)
Profe vecina: (asoma la cabeza por la puerta) Oye, ¿qué os pasa? Cada vez que paro la música oigo risas de vuestra clase.
(Todos me miran. Siento que soy el centro de la clase. Busco con la mirada un hueco en alguna pared o lo que sea para esconderme dentro. Por fin nuestra vecina vuelve junto a sus alumnos. Se cierra la puerta.)
Profe: (de nuevo a mí) ¡TÚ! ¿¿Qué te pasa hoy?? ¿¿¿Qué has hecho el fin de semana???
Yo: (en parte avergonzada, en parte con la risa floja) ¡Uy! Si supieras...
(RISAS)
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