...por suerte todo parecía ir bien. No había nieve, la maleta pesaba 14,3kg y tampoco tuvieron que cachearme pasando el control de seguridad. ¡Ojalá se moviera la maldita fila! La falta de sueño me estaba matando "...como no se den prisa, me dormiré aquí de pie, haciendo honor a la fama de mi ciudad..." pensé.
Traté de entretenerme observando lo que me rodeaba. A mi izquierda, una tienda con productos de belleza a precios más que dolorosos. A mi derecha, una pseudo-cafetería casi vacía (a estas horas, ¡no era de extrañar!) con bocadillos y dulces que, nada más verlos, me quitaban el hambre y no sólo porque fueran caros precisamente...¿quién querría comer algo así?
Tienda...cafetería...tienda...cafetería...tienda...cafetería...la fila seguía sin moverse. Anda, ¡si había una pantallita ahí arriba! A ver que ponía...ajam...varios vuelos que salían casi a la misma hora que este (si es que nos movíamos algún día, porque a este paso...) en general, destinos muy comunes: España, Inglaterra, Kaunas...¿Kaunas? ¿Dónde estaba eso? ¡Vaya ignorante que estaba hecha! Más me valía buscarlo en cuanto llegara a casa "...seguro que todo el mundo lo sabe, eso me pasa por burra..." me regañé.
¿En África? Fue lo primero que se me ocurrió. Tal vez porque empezaba por "K" como Kenia. Además el nombre sonaba a "sitiodondehacemuchocalor" aunque esto más bien se debía a que rimaba con "saunas"
Kaunas...saunas...Kaunas...saunas...Kaunas...saunas...Kaunas...saunas...Kaunas...saunas...Kaunas...saun...
...definitivamente necesitaba dormir más.
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