viernes, 17 de febrero de 2012

Desesperación...

15:00 pm - Una palabra. Una decisión. Un trato. La palabra: sí o no. La decisión: ¿cuál de ellas? El trato: conmigo misma.
He aprendido a no fiarme ni de mi sombra. Aunque si logro cumplir mi promesa, entonces al menos sabré que puedo confiar en mí misma. Ese es el primer paso de todos.
Hace un tiempo alguien me dijo que yo era la clase de persona que conseguía aquello que se proponía. Hasta ahora (casi) siempre fue así. Pero incluso los más tozudos flojean y dudan en algún momento de la vida. Puede que me haya llegado ese momento a mí también.
Ahora, casi un año más tarde, otra persona completamente lejana a la anterior, me ha vuelto a ayudar con las mismas palabras.
Durante toda mi vida, corta hasta la fecha, he perdido mucho arriesgándolo todo y, a su vez, he ganado también a cada vez que perdía.
Como de costumbre, me pregunto: ¿me levantaré de esta?
Y, como de costumbre, respondo: siempre lo he hecho.
Aún así tengo miedo. Pero, ¿qué sería la vida sin él?
18:45 pm - Nada. Se acabó. No hay promesa que cumplir, puesto que no surgió la oportunidad de hacerlo. Quiero pensar que no ha sido posible porque no tenía que ser. Aunque eso es para aquellos que creen en el destino. Odio tener que decir esto pero, a menos que suceda un milagro, tendré que...¿rendirme?

No hay comentarios: