domingo, 2 de junio de 2013

Aprendiendo a decir que no...

Vaya, ya pasaban las cinco de la mañana. ¡Cómo odiaba llegar a casa cuando amanecía! Y más esta vez, que mi intención había sido volver antes para aprovechar bien el festivo.
 No obstante, había sido una gran noche. El cumpleaños, la música en directo, la gente...
 ...la gente. ¿Por qué me habían preguntado tantas veces si estaba bien? ¿Tan mala cara tenía? Esa parejita de la mesa de allá...el camarero que pasaba de largo...todas ellas personas que no conocía de nada y que tampoco tenían que ver entre ellas. Y aún así, todos me hacían la misma pregunta.
 Claro que estaba agotada. A fin de cuentas, llevaba casi 24 horas sin dormir, trabajando sin parar de día, para después quemar la noche bailando. ¡Y luego todo ese apelotonamiento! Me hizo recordar por qué adoraba estar a solas de vez en cuando. Siempre aprecié esos momentos en los que podía entretenerme con un buen libro, una película o haciendo manualidades. Necesitaba urgentemente un día así, pero sabía bien que mañana (o, mejor dicho, hoy) no iba a ser uno de ellos. Vamos, con mucha suerte, despertaría a tiempo para estudiar, entregar las partituras a B. y, tal vez, realizar alguna tarea de casa.

 Vecino y yo entramos a la vez en el edificio. ¡Menudas las horas a las que llegaba él también! Pero iba a hablar yo...
 -Vaya juerga, ¿no?
 -Lo mismo digo. Estuve en un club de aquí. ¿Y tú?
 -Pasé la noche bailando. Fue genial, pero voy a reventar.
 -Todavía me queda algo de mi batalla épica en la bocatería...¿lo quieres?
 -No, gracias. También y me tomé un bocata. Buenas noches.
 -Buenas noches.
 Nada más entrar, me deshice de toda mi vestimenta, pegada con sudor al cuerpo. ¡Qué ganas tenía de ducharme y de meterme en mi camita! No había nada como un buen chaparrón de agua caliente para un cuerpo cansado y unos músculos quemados. Mallas fuera. Falda fuera. Tacones fuera. Top fuera. Maquillaje fuera...¡piiruri!
 ¿Qué pasaba? ¿Por qué llamarían al timbre a estas horas? ¿No habría molestado a nadie, no? ¿Y qué hacer si era Vecino? ¡Ya estaba en interiores! Siendo de creencia musulmana, si abría así la puerta, probablemente espantaría al pobre. O peor...¡lo calentaría! No podía abrir así. Rápidamente cogí la falda y el top de la noche (sudor...¡ugh!) y corrí hacia la puerta. Aún llevaba las piernas al aire, pero al menos ya no estaba sólo en sujetador.
 Era Vecino.
 -¿Qué ocurre?
 -Por favor, no me malinterpretes pero...¿te gustaría que aún charlásemos un rato?
 ¡Qué riquiño era! ¡Y qué adorable! ¡Y qué...!

 -Lo siento, pero de verdad que estoy cansada. Llevo casi 24 horas despierta y me estoy cayendo del sueño. Además, en pocas horas vendrá un amigo a buscar unas partituras y necesito dormir aunque sea un rato hasta entonces. Espero que lo entiendas...¿tal vez otro día?
 Lo sentí mucho por el pobre chico pues, la verdad, parece muy majo. Pero ya estaba cerca del desmayo y, teniendo en cuenta lo que había pasado la última vez que no había sido capaz de parar, preferí decir que no. Por aquel entonces, también vivía una época en la que todos querían algo de mí a todas horas. Fui cediendo, una tras otra, hasta que acabé destrozada física y psicológicamente.
 Tal vez me equivoque, pero creo que ahora sé (o he tenido una vaga sensación de) lo que cuesta la fama.

2 comentarios:

Unknown dijo...

La soledad de un libro de unas manualidades, son una manera de estar con tu mejor amig@.... tú

Unknown dijo...

El agotamiento es notable cuando cedes a las personas, absorben tu energía una otra y otra, tu te quedas echa polvo y ellos se van tan fresquitos. .. la energia hay que regalarla a quién quieres y quien en reidad la necesitase.
Las causas de otros si tuyas las haces, nos sobreviene el agotamiento el vacío interior, como si nos hubiesn robado... tenemos que ser mas egoistas y pensar que podemos mejorar el mundo o nosotros mismos que una pequeñísima parte de ese mundo somos mejorando o gestionando nuestra energía... que no te roben... por tu buena forma de ser te estan robando tu energía, y te quedas vacia... por eso te dicen una y otra vez qe tienes cara de agotada... al margen de las palizas de 24h.... que no todo el mundo te invada... pues hay mucha gente tóxica que perecederos un cordero y es un lobo.... bien por ese No... y no te sientas mal por decir no... a medida que vallas diciendo no ... tu energia cambiara... un saludo y un besiño...:-))