17h05
No sé qué hago aquí. Sí, el piano es realmente bueno. Pero hay muchos pianos buenos en toda la escuela. En serio, ¿qué hago aquí? Tal vez EPLEH tenga razón y sea cierto que me gusta sufrir. A fin de cuentas fue esta la sala en la que...
...pero también fue esta la sala en la que me refugié más de una vez para evadirme al sonido dulce del maravilloso piano. Tal vez no me guste sufrir, sinó que simplemente estaba buscando de nuevo un refugio. Tal vez. Pero sólo tal vez...
...o puede que un poco de ambas cosas...
¿...refugio de qué? ¿Del bochorno? ¿De la gente y del mundo en general? O...¿de...mí misma?
También en este caso creo que un poco de todo. Últimamente me rondan muchas cosas por la cabeza, pero creo que es esto último lo que realmente me preocupa. No sé si ya es de antes o si se debe a la falta de exámenes, pero sé con certeza que desde anoche no paro de comerme la olla. Vamos, que si ya venía de antes ¡la cosa se fue agrandando (junto a mis picaduras de mosquito) descomunalmente en las últimas horas! Y lo peor de esta comedura de olla es que no sabría si quiera describir el descontento producido por la situación. A su vez, esto me crea otra comedura de olla, formando así un bucle de más de lo mismo...en otras palabras: mi mayor problema es no saber cuál es mi problema (disculpen las redundancias...) de modo que me pondré manos a la obra:
1. ¿Qué me ocurre?
Me siento incómoda.
2. ¿Por qué?
No lo sé. Tal vez porque estoy dudando.
3. ¿Dudando? ¿De qué o de quién?
De la gente...de todo...de mí misma. Sobre todo de mí misma.
4. ¿En qué aspecto o aspectos?
En cuanto a la gente: no sé muy bien de quién fiarme. Están los de siempre, claro. Pero están lejos. Me refiero más bien a los que me rodean. ¿Hasta qué punto puedo contar con ellos? ¿Hasta dónde irían? ¿Harían lo mismo por mí que yo por ellos?
Y bueno, esto me lleva a mi propia persona: para ser alquien que suele tener muy claro lo que quiere me siento extrañamente desorientada. ¿Hasta dónde iría yo por ellos? ¿Cuánto aguantaré lo que sea que hay que aguantar? Después de tantos tropezones y más caídas...¿seré más fuerte de lo que creía? Y ellos...¿saben que soy más frágil de lo que aparento?
5. Entonces...¿la solución final sería no fiarse de nadie?
Puede. Creo que esa es mi gran duda (o una de ellas) sin embargo, también he aprendido a disfrutar algunos momentos, sin pensar en lo que puede venir después. Pero...¿cómo disfrutar plenamente de ciertas cosas cuando a una siempre le acompaña la misma desconfianza, el constante miedo de volver a caer al vacío?
17h43
Conclusión: confiar más en mí misma y no precisamente através de la compañía de los demás, sinó por mis propios medios. Ya lo dijo Rilke: la soledad es buena. Si necesito de esa compañía (y fiarme) de los que me rodean para aumentar mi propia confianza, mal vamos. Lo primero es confiar en una misma (cosa que en mi caso ya es todo un reto...) independientemente de lo que suceda con el resto.
Puede que esto tenga un toque un tanto esquizofrénico, pero ayudar ayuda. No importa lo perdida que esté en el camino. Ni si quiera importa que de momento tal vez no haya camino. Lo que importa es que no lo cree basándome en las vidas y en los plaens de otros, sinó en lo que yo quiera hacer. ¿Que por ahora no lo sé? No importa. ¡A tirar pa'lante, que ya todo se dirá!
Tengo la sensación de que de alguna forma, viniendo aquí, me he sacado una espinita de hace tiempo...o al menos una de ellas...
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